Esta sesión está compuesta por ejercicios cuyo objetivo es desarrollar los fundamentos del pádel en niños principiantes.
Los ejercicios son fáciles de realizar, aunque en ocasiones también sacan a los niños de su zona de confort para favorecer su aprendizaje.
Es una sesión ideal para niños que están comenzando a jugar al pádel, aproximadamente entre los 6 y los 12 años, dependiendo de su nivel.
Estos ejercicios constituyen la base de las sesiones de iniciación para niños. Consisten en lanzar, recibir y golpear pelotas, con y sin pala, para familiarizarse con los rebotes, el control, la dinámica de la pelota y los primeros gestos técnicos de derecha y revés.
Introducción: entrenar a niños en pádel
A lo largo de estos ejercicios, los niños trabajarán mucho en parejas.
Aprender a trabajar juntos desde una edad temprana es fundamental, ya que el pádel es un deporte que siempre se juega en pareja.
Por ello, es mucho más beneficioso que los niños realicen ejercicios juntos que pasar toda la sesión recibiendo pelotas de un entrenador con una cesta. La sensación de colaborar y progresar junto a un compañero resulta muy gratificante para ellos y aumenta considerablemente su motivación.
Estos ejercicios están diseñados para ser muy divertidos y lúdicos, algo esencial cuando se trabaja con niños. Mantenerlos motivados, activos y entusiasmados es clave para que desarrollen una verdadera pasión por el pádel.
Consejos para entrenar a niños:
- Añadid un elemento extra de motivación otorgando puntos cuando los niños consigan el objetivo propuesto: 1 punto si atrapas la pelota, 100 puntos si alcanzas la diana, etc.
- Evitad sobrecargar a los niños con demasiadas instrucciones. En lugar de ello, dadles un objetivo claro que alcanzar. Si entienden cuál es el reto, encontrarán por sí mismos la forma de lograrlo.
- Mantened siempre una actitud extremadamente positiva y entusiasta. El objetivo principal es que los niños se enamoren del pádel y estén siempre ilusionados por volver a entrenar. Después de cada acción, utilizad expresiones como “¡Bien hecho!” o “¡Muy bien!” para reforzar su confianza y hacerles sentir apoyados. Si un niño falla una acción, responded con “¡Casi!” o “¡Buena intención!” para animarle a seguir intentándolo.
Es así como los niños terminan enamorándose del pádel.






