Este ejercicio constituye la quinta progresión del aprendizaje técnico del remate por 3 en pádel. Después de descubrir la importancia de la orientación del cuerpo mediante una secuencia de dos remates, el jugador reforzará ahora esta posición con pelotas lanzadas por el entrenador.
El objetivo es automatizar una posición muy de perfil, con el hombro izquierdo orientado hacia la esquina diagonal, utilizando trayectorias de pelota que obliguen al jugador a prepararse con esta orientación.
Esta progresión también permite integrar todos los elementos técnicos trabajados anteriormente, desde la empuñadura hasta la terminación de muñeca.