La víbora es uno de los golpes de ataque más icónicos del pádel. Es un remate aéreo agresivo con efecto lateral, diseñado para poner presión sobre el defensor. Cuando se ejecuta correctamente, dependiendo del nivel del rival, puede cerrar el punto o mantener la iniciativa ofensiva.
Para realizarla bien, es fundamental comprender su mecánica específica: preparación con el codo a 90°, impacto en el lado de la pelota, muñeca relajada y un objetivo bien definido.
Esta serie de cinco ejercicios progresivos te guiará desde la técnica básica hasta la aplicación de la víbora en situaciones reales de partido.
Aunque la demostración se centra en jugadores del lado izquierdo, estos mismos ejercicios se pueden realizar perfectamente para jugadores del lado derecho.
Progresión 1
La mecánica de la víbora
El primer ejercicio permite concentrarse en el gesto, sin presión externa.
El entrenador coloca una línea de conos en la mitad izquierda de la pista para marcar la zona objetivo, entre los conos y la reja, con el fin de trabajar el doble rebote en cristal.

Cada jugador toma dos pelotas en la mano, se coloca en el lado izquierdo de la pista al fondo del cuadro de saque, y se las lanza una a una para golpear dos víboras diagonales.
- La pelota debe impactarse a la altura de la cabeza, en el lateral, aplicando efecto lateral (como si se cepillara la pelota a las “3 en punto” de un reloj).
- El codo permanece elevado a 90° durante la preparación.
- El movimiento termina a la altura de la cadera izquierda, con la muñeca relajada.
Para alcanzar la zona entre los conos y la reja, los hombros deben permanecer perpendiculares a la red, sin abrirse hacia adelante.
Créditos del vídeo: 👉 CLASES DE PADEL · Víbora con Juan Carlos Gil 🎾 | Padelarte.com – YouTube
Progresión 2
Víboras sobre globos altos del entrenador
El entrenador añade un cono en la red y otro al fondo del cuadro de servicio.
Los jugadores comienzan en el cono del fondo. El entrenador lanza un globo alto hacia el condo del fondo para que el jugador ejecute una víbora diagonal.
Inmediatamente después de golpear la víbora, el jugador avanza rápido hasta el cono cercano a la red.
La víbora es siempre cruzada, y el jugador se centra en aplicar la técnica trabajada en la progresión anterior. El jugador utiliza su brazo no dominante para apuntar mejor a la pelota que llega alta.
Este ejercicio también corrige un error muy común: quedarse mirando la víbora en lugar de cerrar la red para mantener la presión.
Progresión 3
Encadenar una víbora con una volea de derecha
Este ejercicio es similar al anterior.
Esta vez, tras golpear la víbora desde el cono de fondo, el jugador avanza directamente para ejecutar una volea de derecha agresiva y profunda, dirigida al centro de la pista.
Antes de volear, el jugador realiza un pequeño salto de ajuste (split step) para estabilizarse y atacar la volea en buenas condiciones.
El objetivo es mantener la presión generada por la víbora y atacar para intentar cerrar el punto.
Progresión 4
Retroceder desde la red para jugar una segunda víbora
Esta progresión añade una tercera pelota a la secuencia.
El jugador realiza el ejercicio anterior (víbora + volea de derecha) y luego retrocede unos pasos para golpear una segunda víbora.
Este ejercicio simula una situación real de partido, en la que el jugador debe replegarse ligeramente sobre un globo del rival, ajustar su posición lateral y aun así ejecutar una víbora de control para mantener la presión.
Progresión 5
Jugar puntos libres empezando con una víbora
El entrenador retira todos los conos.
- Un jugador se coloca junto al entrenador en defensa,
- El otro, en la posición ofensiva al otro lado de la pista.
El entrenador envía un globo alto al atacante, que comienza con una víbora diagonal, buscando el doble cristal para dificultar la defensa.
El defensor intenta devolver la víbora y, a partir de ahí, el punto se juega libremente en la diagonal.
Para defender una víbora profunda y bien colocada, lo más recomendable es dejarla pasar y jugarla tras el rebote en el cristal, con el objetivo de ralentizar el juego.
El entrenador puede contar los puntos para añadir un componente competitivo.
Luego, los jugadores intercambian posiciones para entrenar tanto el ataque como la defensa.